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Ex Spice Girls, in fraganti en presunta infidelidad lésbica

Mel B, una de las ex integrantes de las Spice Girls, fue fotografiada in fraganti en un presunto episodio de infidelidad, con una mujer.

La cantante fue captada por un paparazzi y sus fotografías la muestran besándose y mimándose con otra mujer a bordo de un yate, mientras, según trascendió, su marido, Stephen Belafonte, se encontraba paseando muy cerca de allí.

A su vez, se supo que horas después Mel fue vista muy sonriente cenando junto a Belafonte, por lo que puede pensarse que él nunca se enteró de lo sucedido en su ausencia, o bien conoce y acepta los encuentros lésbicos de su mujer.

Cabe recordar que la ex chica Spice había confesado tiempo atrás que vivió una relación homosexual durante cinco años.

Mirá las fotos, en esta nota.

Diario Popular
18/04
4 Puntos
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La confesión de infidelidad de un famoso actor que rompió récord en las redes sociales

CHINA.- Wen Zhang, un reconocido actor de China, hizo uso de la red social Weibo para pedirle perdón a su esposa luego que empezaran a correr rumores sobre su infidelidad, según informó Jezebel. Weibo es un sitio muy parecido a Twitter, que se usa mucho el país asiático, donde la popular red social de 140 caracteres fue prohibida.El mensaje del actor decía que su esposa, Ma Yili . .La publicación fue compartida nada menos que 1.2 millones de veces y recibió casi 1.9 millones de comentarios.

CHINA.- Wen Zhang, un reconocido actor de China, hizo uso de la red social Weibo para pedirle perdón a su esposa luego que empezaran a correr rumores sobre su infidelidad, según informó Jezebel. 

Weibo es un sitio muy parecido a Twitter, que se usa mucho el país asiático, donde la popular red social de 140 caracteres fue prohibida.

El mensaje del actor decía que su esposa, Ma Yili ?y los niños [sus hijos] podrían haber tenido una vida cálida y agradable, pero todo fue destruido por [él]?.

La publicación fue compartida nada menos que 1.2 millones de veces y recibió casi 1.9 millones de comentarios. Como 'trend' superó relevantes temas como la desaparición del avión de Malasia y una protesta contra una planta petroquímica en Maoming. ¡Increíble! (Especial )

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El Intransigente
03/04
4 Puntos
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People Infidelidad virtual: ¿Es engaño el coqueteo en las redes sociales?

En la mayoría de los casos, no es una práctica habitual dentro de la pareja, sino que comienza a hacerse a partir de la sospecha de una infidelidad.Pero ¿qué ocurre cuando la infidelidad no pasó de la virtualidad al 3D, como dice el fallo. Desde el fin de la infidelidad como causal de divorcio y en la era de las redes sociales , los límites de lo que configura un engaño en la pareja han cambiado. Sólo el 20% dijo que ser infiel es tener relaciones sexuales con otra persona.

Desde el fin de la infidelidad como causal de divorcio y en la era de las redes sociales , los límites de lo que configura un engaño en la pareja han cambiado. El escándalo mediático protagonizado por el conductor Jorge Rial reavivó la discusión: ¿dónde empieza hoy la infidelidad, en la consumación del engaño o a partir del juego de seducción, sea virtual o real? Los especialistas sostienen que se inicia mucho antes e incluso en forma independiente del contacto físico, sólo con el inicio de la posibilidad de un tercero.

"Empieza cuando una tercera persona se convierte en objeto de deseo sexual o amoroso de uno de los miembros de la pareja -apunta la psicóloga Mónica Cruppi, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y especialista en relaciones humanas-. La existencia de la pareja supone un contrato implícito de amor, fidelidad y exclusividad, tanto afectiva como sexual. La aparición de un tercero, aunque sólo sea la idea de ese tercero, ya pone en jaque ese contrato."

Los mensajes de WhatsApp, SMS, Facebook y los DM en Twitter se han convertido, según el abogado Leandro González Frea, especialista en tecnologías de la información, en el lenguaje por excelencia de la infidelidad.

Según apunta, en el estudio que lleva su apellido, el 80% de los juicios de divorcio que llegan a tribunales se inician con pruebas informáticas como mensajes de texto, correos electrónicos, chats o comunicaciones mediante las redes sociales.

"Hoy, WhatsApp y Facebook están a la cabeza", afirma.

Si bien el nuevo Código Civil anulará la necesidad de demostrar de quién fue la culpa en un juicio de divorcio, todavía la legislación local contempla el adulterio como causal del fin de la pareja. "Las parejas que se separan son cada vez más jóvenes y, por esa razón, las redes sociales aparecen casi siempre como prueba del engaño. Ocurre que en estos casos, la parte engañada tiene una carga afectiva muy fuerte. Hay enojo, hay bronca. Por eso, la necesidad de demostrar que el otro causó el fin del vínculo", explica el abogado.

Sin embargo, lo que una pareja celosa puede considerar infidelidad quizá no lo sea para la Justicia. Hace tres años, la Sala M de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil desestimó como prueba de infidelidad una serie de mails con contenido erótico que había mantenido un hombre con su amante. "No basta con el intercambio de palabras o mensajes cargados de erotismo y de fantasía entre dos polos de comunicación de la red, pues la infidelidad virtual, en tanto que no pase a 3D, no llega a consumar el encuentro carnal que configuraría el adulterio", dijeron en su fallo los jueces Mabel de los Santos y Fernando Posse Saguier.

Dos años antes, la justicia de Chubut había negado la validez de los mensajes de texto como prueba de infidelidad. El tribunal consideró que, en esa ocasión, el marido había violado el derecho a la intimidad de la mujer al revisarle el celular sin su consentimiento, siendo que la Constitución Nacional garantiza la inviolabilidad de la correspondencia.

"Todo elemento que se pueda aportar es considerado -relativiza González Frea-. Tal vez no es una prueba concluyente, pero es un elemento probatorio que sumado a otros puede demostrar la infidelidad." Según apunta el abogado, son las mujeres quienes con mayor frecuencia revisan el celular o los mensajes de correo o de las redes sociales de sus maridos. En la mayoría de los casos, no es una práctica habitual dentro de la pareja, sino que comienza a hacerse a partir de la sospecha de una infidelidad.

Pero ¿qué ocurre cuando la infidelidad no pasó de la virtualidad al 3D, como dice el fallo?

Un reciente estudio de la Universidad Tecnológica de Texas afirma que el engaño perpetrado "sólo" por redes sociales duele tanto como el que se concreta físicamente. La investigadora Jaclyn Cravens, especialista en Terapia de Matrimonio y Familia, usó datos del sitio Facebookcheating.com para analizar el impacto. Para eso entrevistó a más de 200 parejas y comprobó que el ciberengaño había sido origen de crisis y peleas entre ellos aun cuando no hubiera llegado a concretarse.

"Y el impacto emocional para la persona que ha descubierto la infidelidad virtual no es menos grave que el de los actos cometidos físicamente", dijo Cravens.

Hace un año, la CNN publicó una encuesta en su página de Facebook en la que les preguntaba a los lectores cuándo comenzaba la infidelidad. ¿Inicia al fantasear, coquetear, comunicarse en Internet, abrazarse, besarse o al tener relaciones sexuales?, se preguntó. Obtuvieron más de 2000 respuestas. La conclusión de los entrevistados fue que uno puede engañar sin siquiera tener contacto físico. El 47% respondió que la infidelidad comienza cuando una persona envía correos electrónicos y mensajes de texto sin el conocimiento de su pareja. Sólo el 20% dijo que ser infiel es tener relaciones sexuales con otra persona. Y apenas el 13% dijo que besar era engañar y abrazarse, el 1%. Además, el 11% señaló que el engaño empezaba con el coqueteo.

"Aquí se suma el problema de la infidelidad y el de la deslealtad. La infidelidad presume la existencia de un tercero. Pero, en realidad, empieza antes de que llegue ese otro. El campo se prepara antes. Deslealtad es, además, apartarse de un proyecto común sin avisar. Es estar ausente afectiva o emocionalmente", apunta Sergio Sinay, especialista en vínculos.

"La infidelidad se inicia por grietas dentro de la pareja. El tercero nunca llega solo. Siempre es un invitado de la pareja, tal vez, al mirar para otro lado durante las crisis. Nadie llega a destruir la felicidad de otros sin que alguien le haya dado lugar", apunta Sinay.

"La infidelidad siempre es un síntoma de un vínculo deteriorado. Por qué alguien de la pareja empieza a seducir o a dejarse seducir por otro. Se amaban, el afecto estaba, pero sin querer, cayeron, buscaron, se sintieron a gusto con situaciones de este tipo. Trabajando con parejas que han pasado por este tipo de crisis, aunque el engaño no se haya concretado, uno encuentra que en el fondo había situaciones inconscientes de tipo conflictivas que no habían estallado. Con frecuencia es la ausencia de la comunicación emocional. Otra veces, la sexualidad es mala y no se habla de eso, o es buena, pero no se practica con frecuencia. Abrir la posibilidad a una relación con un tercero pone en evidencia una insatisfacción con el vínculo", agrega Cruppi.

"Pero la característica de este tiempo es la infidelidad solitaria. Antes, el engaño tenía la contrapartida, el encuentro con un otro. Hoy, ese encuentro puede no haber llegado nunca y en pos de esa relación virtual haberse dilapidado la relación real. Es el vaciamiento total del vínculo -agrega Sinay-. Hoy, se puede ser infiel, solo.".

La Nación
02/04
0 Puntos
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La infidelidad virtual, una nueva amenaza para las parejas 

"El impacto emocional para la persona que ha descubierto una infidelidad virtual de su pareja no es menos grave que el producido por engaños físicos", dice Cravens, quien asegura que el uso creciente de las nuevas tecnologías de comunicación, y en especial de las redes sociales, ha cambiado la dinámica de las relaciones de pareja y facilita hoy la infidelidad. Para las personas engañadas, el hecho de que no haya habido una consumación física del engaño no atenúa la angustia y el dolor.

“No vine a justificar nada; vine a decir públicamente que me dejé llevar (?) entré en el cachondeo pero fue todo virtual: no pasó nada”, explicó el viernes pasado Jorge Rial a la audiencia de Intrusos tras convertirse él mismo en el protagonista de uno de esos escándalos que suele difundir, pero que en este caso revela un fenómeno cada vez más común entre las parejas de hoy.

Como muchos saben, el escándalo se disparó luego de que la ex integrante de Gran Hermano Marianela Mirra hiciera público a través de una cuenta de Twitter un intercambio de mensajes seductores que venía manteniendo durante las últimas semanas con el conductor de Intrusos y que derivó en una crisis con su actual pareja, Loly Antoniale, quien vivió el episodio como una infidelidad.

Pero ¿lo fue? Más allá de que el tema pueda ser debatido desde múltiples enfoques, hoy parece haber cierto consenso entre psicólogos y terapeutas de pareja en que los devaneos virtuales, ya sea por medio de mensajes de texto o en alguna red social, son claramente un acto de infidelidad. Y de hecho, según sostienen algunos estudios, generan en el engañado tanto dolor como un engaño carnal.

Para las personas engañadas, el hecho de que no haya habido una consumación física del engaño no atenúa la angustia y el dolor.

Así lo muestra al menos un estudio realizado en la Universidad Tecnológica de Texas en base a casos recogidos en Faceboookcheating.com, un sitio que recopila historias de infidelidades que tuvieron lugar en la mayor red social de internet. Tras analizar cientos de vivencias expuestas allí, la investigadora Jaclyn Cravens concluyó que para las personas engañadas el hecho de que no haya habido una consumación física del engaño no atenúa la angustia y el dolor.

“El impacto emocional para la persona que ha descubierto una infidelidad virtual de su pareja no es menos grave que el producido por engaños físicos”, dice Cravens, quien asegura que el uso creciente de las nuevas tecnologías de comunicación, y en especial de las redes sociales, ha cambiado la dinámica de las relaciones de pareja y facilita hoy la infidelidad.

Para la psicóloga Analía Torrone, quien dice encontrarse de manera cada vez más frecuente con este tipo de situaciones en su consulta, “no hay duda de que es así”. “Si las infidelidades siempre han sido una de las principales causas de rupturas, internet ha hecho que hoy lo sean mucho más, porque no sólo ofrece una inmediatez que antes no existía sino también una sensación de inocuidad que no siempre lo es”, asegura.

Ocurre que “desde el momento en que movilizan el mismo tipo de pensamientos y emociones que cualquier otra relación, (expectativas, fantasías, complicidades, intimidad) los affaires on line suelen tener un efecto perjudicial sobre los vínculos de pareja reales y cotidianos, que justamente por ser reales y cotidianos no pueden competir en intensidad”, sostiene.

“Pero además -comenta Torrone- no son tan inocuos como suele pretenderse ya que en muchos casos esos coqueteos a distancia constituyen el punto de partida de encuentros físicos. Y de este modo la seducción que comienza en la red continúa en la realidad”.

El hecho de que las nuevas tecnologías de la comunicación facilitan la infidelidad ha sido ampliamente analizado en el libro “In bed with the Web: Internet, le nouvel adultere” (En la cama con la red: Internet, el nuevo adulterio). En él, el doctor en Psicología Loic Roche y el experto en la Red Yannick Chatelain sostienen que cada vez más personas sucumben a las relaciones virtuales, porque éstas generan una suerte de ilusión afrodisíaca.

“Esa sensación de cercanía y anonimato que ofrece internet alienta a que las personas compartan con desconocidos problemas que normalmente sólo compartirían con alguien de confianza. Y eso lleva a menudo a que uno desarrolle la estimulante sensación de ser comprendido por el otro, aunque en la práctica rara vez es así”, sostienen.

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El día
31/03
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Coqueteo virtual: gana terreno entre las parejas ¿una nueva forma de infidelidad?  

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“No vine a justificar nada; vine a decir públicamente que me dejé llevar (?) entré en el cachondeo pero fue todo virtual: no pasó nada”, explicó el viernes pasado Jorge Rial a la audiencia de Intrusos tras convertirse él mismo en el protagonista de uno de esos escándalos que suele difundir, pero que en este caso revela un fenómeno cada vez más común entre las parejas de hoy.

Como muchos saben, el escándalo se disparó luego de que la ex integrante de Gran Hermano Marianela Mirra hiciera público a través de una cuenta de Twitter un intercambio de mensajes seductores que venía manteniendo durante las últimas semanas con el conductor de Intrusos y que derivó en una crisis con su actual pareja, Loly Antoniale, quien vivió el episodio como una infidelidad.

Pero ¿lo fue? Más allá de que el tema pueda ser debatido desde múltiples enfoques, hoy parece haber cierto consenso entre psicólogos y terapeutas de pareja en que los devaneos virtuales, ya sea por medio de mensajes de texto o en alguna red social, son claramente un acto de infidelidad. Y de hecho, según sostienen algunos estudios, generan en el engañado tanto dolor como un engaño carnal.

Para las personas engañadas, el hecho de que no haya habido una consumación física del engaño no atenúa la angustia y el dolor.

Así lo muestra al menos un estudio realizado en la Universidad Tecnológica de Texas en base a casos recogidos en Faceboookcheating.com, un sitio que recopila historias de infidelidades que tuvieron lugar en la mayor red social de internet. Tras analizar cientos de vivencias expuestas allí, la investigadora Jaclyn Cravens concluyó que para las personas engañadas el hecho de que no haya habido una consumación física del engaño no atenúa la angustia y el dolor.

“El impacto emocional para la persona que ha descubierto una infidelidad virtual de su pareja no es menos grave que el producido por engaños físicos”, dice Cravens, quien asegura que el uso creciente de las nuevas tecnologías de comunicación, y en especial de las redes sociales, ha cambiado la dinámica de las relaciones de pareja y facilita hoy la infidelidad.

Para la psicóloga Analía Torrone, quien dice encontrarse de manera cada vez más frecuente con este tipo de situaciones en su consulta, “no hay duda de que es así”. “Si las infidelidades siempre han sido una de las principales causas de rupturas, internet ha hecho que hoy lo sean mucho más, porque no sólo ofrece una inmediatez que antes no existía sino también una sensación de inocuidad que no siempre lo es”, asegura.

Ocurre que “desde el momento en que movilizan el mismo tipo de pensamientos y emociones que cualquier otra relación, (expectativas, fantasías, complicidades, intimidad) los affaires on line suelen tener un efecto perjudicial sobre los vínculos de pareja reales y cotidianos, que justamente por ser reales y cotidianos no pueden competir en intensidad”, sostiene.

“Pero además -comenta Torrone- no son tan inocuos como suele pretenderse ya que en muchos casos esos coqueteos a distancia constituyen el punto de partida de encuentros físicos. Y de este modo la seducción que comienza en la red continúa en la realidad”.

El hecho de que las nuevas tecnologías de la comunicación facilitan la infidelidad ha sido ampliamente analizado en el libro “In bed with the Web: Internet, le nouvel adultere” (En la cama con la red: Internet, el nuevo adulterio). En él, el doctor en Psicología Loic Roche y el experto en la Red Yannick Chatelain sostienen que cada vez más personas sucumben a las relaciones virtuales, porque éstas generan una suerte de ilusión afrodisíaca.

“Esa sensación de cercanía y anonimato que ofrece internet alienta a que las personas compartan con desconocidos problemas que normalmente sólo compartirían con alguien de confianza. Y eso lleva a menudo a que uno desarrolle la estimulante sensación de ser comprendido por el otro, aunque en la práctica rara vez es así”, sostienen.

El día
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