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People Sports Rumores de infidelidad en River: ¿Cavenaghi y Barovero involucrados?

Gracias a todos por sus mensajes de apoyo,como capitán del equipo vale aclarar, que la comunión con todos mis compañeros es excelente y no..

Existe ningún problema de ningún tipo, todo lo contrario somos un grupo muy unido que esta logrando cosas muy inportante por el club, no es

Casualidad que haya mucha gente que quiere hacernos mal y sobre todo ante partidos tan importantes como los que vienen, de mi parte queda...

Todo mas que aclarado,no hay q dejarse contaminar por gente que no tiene vida,un fuerte abrazo al mundo millonario, tema terminado.abrz Fer

Diario Veloz
06/05
2 Puntos
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People La infidelidad suma clientes en la región

Ella abordó un colectivo y el equipo de investigaciones viajó en un auto particular. Entonces descubrieron el mercado de la infidelidad, que está orientado a sectores de alto poder adquisitivo. (Agencia Cipolletti)Las investigaciones que se frustraronEntre los casos que se frustraron los detectives recordaron la historia de una mujer que pagó por investigar a su nuera. Hace un tiempo, en un asado entre amigos, donde abundó el vino, Mariano terminó atrapado por los fantasmas de la infidelidad.

Mariano está pisando los 50 años y tiene una empresa de servicios dedicada a la actividad petrolera. Reside en un coqueto barrio de Neuquén y está casado en segundas nupcias. Su pareja actual es casi 15 años menor que él y es la envidia del resto de las esposas de su círculo de amigos.

Catalina (los nombres son ficticios) trabaja para una agencia de seguridad e higiene pero brinda un asesoramiento técnico externo, por lo que tiene mucho tiempo libre. Por la mañana revisa los informes en una cómoda oficina que Mariano le preparó en el primer piso de la vivienda. No tienen hijos en común y Catalina dedica casi todas las tardes a diferentes actividades que están relacionadas con la estética y la salud: masajes, pilates, tardes de gimnasio y algunas sesiones de Reiki.

Hace un tiempo, en un asado entre amigos, donde abundó el vino, Mariano terminó atrapado por los fantasmas de la infidelidad. Sus colegas alentaron estos miedos, un poco en chiste y también con un tinte de envidia. "Tu mujer te está engañando", le dijo Roberto, el más incisivo.

Esa noche Mariano no pegó un ojo. Después su rutina cambió. Empezó a prestar atención a los comportamientos de su pareja y una tarde, mientras ella se bañaba, le revisó el celular pero la mayoría de las aplicaciones tenían código de acceso. En otra noche de tragos se confesó con un amigo.

-¿Porqué no contratás un investigador privado?, lanzó Carlos.

-¿Qué?, respondió Mariano.

-Sí, en la empresa contrataron uno por el tema de una estafa. Mañana te averiguo.

Esa noche, Mariano tampoco pudo dormir.

Al otro día guardó en su billetera una tarjeta. "Investigaciones privadas personales y empresariales", decían unas letras blancas con un fondo negro. Abajo se leía la dirección de email de la empresa.

El contactó empezó por mail. Hubo un primer encuentro en un céntrico café de Neuquén y así empezó la historia.

"Investigaciones del Valle" es la primera agencia de investigaciones privadas en la región. Se trata de un equipo de ocho personas, dos peritos matriculados y mucha tecnología. Desde hace tres años, para ellos, la infidelidad se ha convertido en un negocio altamente rentable.

Andrea (también es un nombre de fantasía) es una de las investigadoras. En un encuentro que mantuvo con "Río Negro" admitió que tienen dos grupos bien diferenciados. El de los hombres grandes, de gran poder adquisitivo, que están en pareja con mujeres más jóvenes y el de las "señoras de edad" que pagan para investigar las salidas de sus maridos. También hacen investigaciones empresariales (estafas, coimas, o empleados que piden licencias con falsos argumentos) y trabajan con padres que solicitan sus servicios para controlar a sus hijos adolescentes.

Un trabajo de infidelidad puede llegar a costar hasta más de 30.000 pesos y además se deben sumar los viáticos, cuyos gastos debe abonarlos el cliente. Esto es: pasajes en colectivo o avión (si hay que seguir al objetivo), alojamiento y demás. "El cliente es el que hace la mayor parte de la investigación", dice Andrea. "En la primera entrevista nos trae toda la información, fotos, números de patente, rutinas de los investigados, etcétera. Entonces comienza nuestro trabajo de seguimiento y vigilancia. Vamos confeccionando un informe sobre las actividades y toda esa información está apoyada en evidencia, fotos y filmaciones. La mitad del trabajo se abona al momento de comenzar y la otra mitad si terminamos demostrando la hipótesis del cliente", detalla.

-¿Entonces les convienen los infieles?, le pregunta el cronista.

-Claro que sí, mientras más infieles más trabajo tenemos, responde Andrea.

Cuando comenzó a funcionar la agencia el objetivo estuvo direccionado a investigaciones en homicidio, pero casi nadie contrata un investigador privado porque la mayoría de los crímenes se producen en los sectores con menos ingresos y, a veces, esa gente ni siquiera tiene para pagar un abogado. Entonces descubrieron el mercado de la infidelidad, que está orientado a sectores de alto poder adquisitivo. "Hay muchos profesionales, médicos, profesores universitarios o ingenieros que viajan a supuestos congresos a otras provincias y sus mujeres desconfían. Ante la duda nos pagan para hacer el seguimiento", cuentan.

En uno de estos casos, siguieron a un médico que iba a un congreso a Córdoba. El recorrido se realizó en auto pero los detectives se llevaron una gran sorpresa porque, a poco de salir de Neuquén, el profesional se instaló en una chacra de la zona, donde lo esperaba su amante. El trabajo se complicó porque en la casa había muchos perros y el equipo tuvo que volver a la ciudad para comprar carne.

Con esa carnada lograron disuadir a los canes y acercarse lo más posible para tomar unas fotografías.

La historia de Mariano y Catalina continuó de la siguiente manera: el hombre contrató a los detectives y siguieron a la bella mujer a un supuesto viaje de amigas a Villa Pehuenia. Ella abordó un colectivo y el equipo de investigaciones viajó en un auto particular. Catalina se hospedó en una cabaña pero nunca se encontró con sus amigas. Al contrario, se subió al coche de un muchacho de unos 30 años. Ese caso también tuvo sus dificultades porque era un fin de semana largo de invierno y la mujer salía a los encuentros muy camuflada: pasamontañas y lentes de sol. En las fotos estaba prácticamente irreconocible. El trabajo casi que no servía. Pero Catalina cometió un error: se volvió a Neuquén en el auto de su amante y los investigadores pudieron demostrarle a Mariano que su pareja no había tomado el colectivo de regreso. "Los hombres son muy básicos, salen a jugar al fútbol y a la vuelta suben a una mina, en cambio las mujeres infieles la hacen muy bien y hay que seguirlas intensamente porque tienen muchas actividades", relatan los detectives.

-¿Alguna vez los descubrieron?

-No. Una sola vez teníamos que fotografiar a un tipo que iba con la amante y nos acercamos tanto que pensó que le íbamos a robar. Y se armó un revuelo. Pero no nos descubrieron.

La agencia promete absoluta discreción con resultados probatorios y fidedignos. En el ámbito privado acumulan pruebas para divorcios, rastrean vehículos, sectas, comportamientos de adolescentes e investigaciones prematrimoniales.

En el ámbito empresarial buscan informaciones comerciales, competencia desleal, deslealtad comercial, demandas por simulación de enfermedades y localizan cámaras ocultas y micrófonos privados. También trabajan con especialistas en datos informáticos para investigar a personas que están bajo sospecha.

(Agencia Cipolletti)

Las investigaciones que se frustraron

Entre los casos que se frustraron los detectives recordaron la historia de una mujer que pagó por investigar a su nuera. Creía que le estaba siendo infiel a su hijo, mientras éste trabajaba. Sin embargo después de varios días de seguimiento descubrieron que la joven pasaba las tardes en la casa de su madre y que no tenía ningún amante.

Hubo otra investigación que no concluyó porque, por temor, la damnificada desistió de llevar adelante el caso. Se trató de un estafador que se hacía pasar por médico obstetra. Enamoraba a las mujeres en la página de Badoo, les prometía casamiento, una vida de familia con hijos y una buena estabilidad económica, se ganaba a todos con su simpatía y les simulaba una compra de un departamento o terreno para construir en muy buen precio. Les pedía dinero a sus enamoradas y después desaparecía. (AC)

Río Negro
02/05
17 Puntos
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La infidelidad suma clientes en la región

Ella abordó un colectivo y el equipo de investigaciones viajó en un auto particular. Entonces descubrieron el mercado de la infidelidad, que está orientado a sectores de alto poder adquisitivo. (Agencia Cipolletti)Las investigaciones que se frustraronEntre los casos que se frustraron los detectives recordaron la historia de una mujer que pagó por investigar a su nuera. Hace un tiempo, en un asado entre amigos, donde abundó el vino, Mariano terminó atrapado por los fantasmas de la infidelidad.

Mariano está pisando los 50 años y tiene una empresa de servicios dedicada a la actividad petrolera. Reside en un coqueto barrio de Neuquén y está casado en segundas nupcias. Su pareja actual es casi 15 años menor que él y es la envidia del resto de las esposas de su círculo de amigos.

Catalina (los nombres son ficticios) trabaja para una agencia de seguridad e higiene pero brinda un asesoramiento técnico externo, por lo que tiene mucho tiempo libre. Por la mañana revisa los informes en una cómoda oficina que Mariano le preparó en el primer piso de la vivienda. No tienen hijos en común y Catalina dedica casi todas las tardes a diferentes actividades que están relacionadas con la estética y la salud: masajes, pilates, tardes de gimnasio y algunas sesiones de Reiki.

Hace un tiempo, en un asado entre amigos, donde abundó el vino, Mariano terminó atrapado por los fantasmas de la infidelidad. Sus colegas alentaron estos miedos, un poco en chiste y también con un tinte de envidia. "Tu mujer te está engañando", le dijo Roberto, el más incisivo.

Esa noche Mariano no pegó un ojo. Después su rutina cambió. Empezó a prestar atención a los comportamientos de su pareja y una tarde, mientras ella se bañaba, le revisó el celular pero la mayoría de las aplicaciones tenían código de acceso. En otra noche de tragos se confesó con un amigo.

-¿Porqué no contratás un investigador privado?, lanzó Carlos.

-¿Qué?, respondió Mariano.

-Sí, en la empresa contrataron uno por el tema de una estafa. Mañana te averiguo.

Esa noche, Mariano tampoco pudo dormir.

Al otro día guardó en su billetera una tarjeta. "Investigaciones privadas personales y empresariales", decían unas letras blancas con un fondo negro. Abajo se leía la dirección de email de la empresa.

El contactó empezó por mail. Hubo un primer encuentro en un céntrico café de Neuquén y así empezó la historia.

"Investigaciones del Valle" es la primera agencia de investigaciones privadas en la región. Se trata de un equipo de ocho personas, dos peritos matriculados y mucha tecnología. Desde hace tres años, para ellos, la infidelidad se ha convertido en un negocio altamente rentable.

Andrea (también es un nombre de fantasía) es una de las investigadoras. En un encuentro que mantuvo con "Río Negro" admitió que tienen dos grupos bien diferenciados. El de los hombres grandes, de gran poder adquisitivo, que están en pareja con mujeres más jóvenes y el de las "señoras de edad" que pagan para investigar las salidas de sus maridos. También hacen investigaciones empresariales (estafas, coimas, o empleados que piden licencias con falsos argumentos) y trabajan con padres que solicitan sus servicios para controlar a sus hijos adolescentes.

Un trabajo de infidelidad puede llegar a costar hasta más de 30.000 pesos y además se deben sumar los viáticos, cuyos gastos debe abonarlos el cliente. Esto es: pasajes en colectivo o avión (si hay que seguir al objetivo), alojamiento y demás. "El cliente es el que hace la mayor parte de la investigación", dice Andrea. "En la primera entrevista nos trae toda la información, fotos, números de patente, rutinas de los investigados, etcétera. Entonces comienza nuestro trabajo de seguimiento y vigilancia. Vamos confeccionando un informe sobre las actividades y toda esa información está apoyada en evidencia, fotos y filmaciones. La mitad del trabajo se abona al momento de comenzar y la otra mitad si terminamos demostrando la hipótesis del cliente", detalla.

-¿Entonces les convienen los infieles?, le pregunta el cronista.

-Claro que sí, mientras más infieles más trabajo tenemos, responde Andrea.

Cuando comenzó a funcionar la agencia el objetivo estuvo direccionado a investigaciones en homicidio, pero casi nadie contrata un investigador privado porque la mayoría de los crímenes se producen en los sectores con menos ingresos y, a veces, esa gente ni siquiera tiene para pagar un abogado. Entonces descubrieron el mercado de la infidelidad, que está orientado a sectores de alto poder adquisitivo. "Hay muchos profesionales, médicos, profesores universitarios o ingenieros que viajan a supuestos congresos a otras provincias y sus mujeres desconfían. Ante la duda nos pagan para hacer el seguimiento", cuentan.

En uno de estos casos, siguieron a un médico que iba a un congreso a Córdoba. El recorrido se realizó en auto pero los detectives se llevaron una gran sorpresa porque, a poco de salir de Neuquén, el profesional se instaló en una chacra de la zona, donde lo esperaba su amante. El trabajo se complicó porque en la casa había muchos perros y el equipo tuvo que volver a la ciudad para comprar carne.

Con esa carnada lograron disuadir a los canes y acercarse lo más posible para tomar unas fotografías.

La historia de Mariano y Catalina continuó de la siguiente manera: el hombre contrató a los detectives y siguieron a la bella mujer a un supuesto viaje de amigas a Villa Pehuenia. Ella abordó un colectivo y el equipo de investigaciones viajó en un auto particular. Catalina se hospedó en una cabaña pero nunca se encontró con sus amigas. Al contrario, se subió al coche de un muchacho de unos 30 años. Ese caso también tuvo sus dificultades porque era un fin de semana largo de invierno y la mujer salía a los encuentros muy camuflada: pasamontañas y lentes de sol. En las fotos estaba prácticamente irreconocible. El trabajo casi que no servía. Pero Catalina cometió un error: se volvió a Neuquén en el auto de su amante y los investigadores pudieron demostrarle a Mariano que su pareja no había tomado el colectivo de regreso. "Los hombres son muy básicos, salen a jugar al fútbol y a la vuelta suben a una mina, en cambio las mujeres infieles la hacen muy bien y hay que seguirlas intensamente porque tienen muchas actividades", relatan los detectives.

-¿Alguna vez los descubrieron?

-No. Una sola vez teníamos que fotografiar a un tipo que iba con la amante y nos acercamos tanto que pensó que le íbamos a robar. Y se armó un revuelo. Pero no nos descubrieron.

La agencia promete absoluta discreción con resultados probatorios y fidedignos. En el ámbito privado acumulan pruebas para divorcios, rastrean vehículos, sectas, comportamientos de adolescentes e investigaciones prematrimoniales.

En el ámbito empresarial buscan informaciones comerciales, competencia desleal, deslealtad comercial, demandas por simulación de enfermedades y localizan cámaras ocultas y micrófonos privados. También trabajan con especialistas en datos informáticos para investigar a personas que están bajo sospecha.

(Agencia Cipolletti)

Las investigaciones que se frustraron

Entre los casos que se frustraron los detectives recordaron la historia de una mujer que pagó por investigar a su nuera. Creía que le estaba siendo infiel a su hijo, mientras éste trabajaba. Sin embargo después de varios días de seguimiento descubrieron que la joven pasaba las tardes en la casa de su madre y que no tenía ningún amante.

Hubo otra investigación que no concluyó porque, por temor, la damnificada desistió de llevar adelante el caso. Se trató de un estafador que se hacía pasar por médico obstetra. Enamoraba a las mujeres en la página de Badoo, les prometía casamiento, una vida de familia con hijos y una buena estabilidad económica, se ganaba a todos con su simpatía y les simulaba una compra de un departamento o terreno para construir en muy buen precio. Les pedía dinero a sus enamoradas y después desaparecía. (AC)

Río Negro
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