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El Papa hace de la cruzada verde la clave del pontificado

La página 13 de la encíclica es un verdadero toque a rebato: 'Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. Su objetivo declarado es que los primeros resultados puedan verse en diciembre: 'Tengo mucha esperanza en la cumbre de París, que se logre algún acuerdo fundamental y básico'.La clave de la actuación expeditiva del papa Francisco aparece, escrita entre líneas, en las primeras páginas de la encíclica.

Tal vez la más atinada definición del papa Francisco fue acuñada la semana pasada en Roma por Bill de Blasio, el alcalde de Nueva York: 'Es un líder que no habíamos visto antes'. Y ese líder ha decidido convertir la defensa del medio ambiente en la columna vertebral de su pontificado. Lo está haciendo de una forma práctica, con la vehemencia de quien está convencido de que cada atentado contra el planeta explota en el rostro de los más débiles.

No hay más que fijarse en la agenda de Jorge Mario Bergoglio desde el 18 de junio. Aquel día se publicó la encíclica Laudato si : 200 explosivas páginas en las que el jefe de la Iglesia católica vincula el cambio climático con la pobreza y la explotación, acusa a las grandes compañías y a los gobernantes de los países más poderosos del 'uso desproporcionado de los recursos naturales' y propone un cambio radical de estilo de vida para evitar que la Tierra se siga convirtiendo en 'un inmenso depósito de porquería'.

A continuación, el Papa viajó a tres países de Latinoamérica -Ecuador, Bolivia y Paraguay- y volvió a denunciar el agotamiento del actual sistema económico mundial: 'Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común'. Y, para cerrar un círculo de algo más de un mes, reunió -el pasado martes en el Vaticano- a más de 60 alcaldes, entre los que destacaban los de Nueva York, París, Bogotá, Buenos Aires y Madrid, para implicarlos en su guerra contra el cambio climático y las nuevas formas de esclavitud. Su objetivo declarado es que los primeros resultados puedan verse en diciembre: 'Tengo mucha esperanza en la cumbre de París, que se logre algún acuerdo fundamental y básico'.

La clave de la actuación expeditiva del papa Francisco aparece, escrita entre líneas, en las primeras páginas de la encíclica. Bergoglio rinde tributo a sus antecesores al señalar que Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI ya mostraron su preocupación, en distintos momentos de sus respectivos pontificados, por la situación del planeta. Pero, al hacerlo, deja también constancia de que aquellas palabras se quedaron en nada, esto es, de que ya pasó el tiempo de las palabras solas. La página 13 de la encíclica es un verdadero toque a rebato: 'Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos. El movimiento ecológico mundial ya ha recorrido un largo y rico camino, y ha generado numerosas agrupaciones ciudadanas que ayudaron a la concienciación. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no solo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Necesitamos una solidaridad universal nueva'. No se trata del párrafo más impactante, pero tal vez sí sea uno de los más importantes.

Bergoglio habla ahí de lo 'urgente' de la cuestión, reconoce la labor del 'movimiento ecológico' -tan denostado tantas veces- y tira de las orejas a sus propias huestes acusándolas de 'negación' o 'indiferencia'.

La nueva esclavitud

De ahí que, en las vísperas de que los alcaldes de medio mundo se reúnan en el Vaticano para discutir sobre el cambio climático, el papa Francisco envía un mensaje manuscrito al organizador del encuentro, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, y le pide que se hable también de las nuevas formas de esclavitud.

Sánchez Sorondo explica por qué: 'Los dos problemas, como deja claro el Papa en la encíclica, están relacionados. La exclusión está ligada al problema del clima y está ligada al problema de la trata de personas. El maltrato del planeta genera pobreza y en muchas ocasiones obliga a la gente a que se venda a cambio de un trabajo, el que sea, para dar de comer a los suyos'.

El Espectador
30/07
2 Puntos
1

Petro suscribe declaración contra trata

¿Cuánto vale el agua que hay que entregarle a la población pobre donde se quedó sin agua potable. ¿Cuánto valen  las nuevas tecnologías para dejar de emitir gases efecto invernadero. Antaño nos decían que el paradigma del hombre era estar en un Ferrari y que había que andar a 100 kilómetros por hora y que la ciudad se tenía que construir alrededor de ese modelo, hoy el paradigma es que un hombre baje a comprar el pan y vaya a trabajar en bicicleta”, afirmó el burgomaestre.

Una declaración  conjunta contra la trata de personas y de las cinco revisiones a los objetivos de desarrollo sostenible, firmaron en El Vaticano el alcalde Gustavo Petro y otros 64 burgomaestres de cinco continentes convocados por el papa Jorge Mario Bergoglio (Francisco).

El principal objetivo es pedirle a la ONU que considere la trata de personas como un delito de lesa humanidad, así como ejercer presión moral sobre esa organización para asegurar que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que serán aprobados por la ONU en septiembre y en la XXI Conferencia de las Partes de París (COP21) en diciembre, asignen un peso suficiente a estas dos urgencias dramáticas.

Los mandatarios locales, 13 de ellos latinoamericanos, se reunieron en la sede papal para asistir al foro “Esclavitud Moderna y Cambio Climático: el compromiso de las ciudades”, organizado por las Academias Pontificias de Ciencias y de Ciencias Sociales.

"La agenda ambiental y la agenda social son inseparables", recalcó el alcalde de São Paulo, Fernando Haddad, anotando que "la ciudad contemporánea ha sido sofocada por la privatización del espacio público, por el individualismo, por el consumismo. Ese proceso tiene un impacto muy fuerte en el equilibrio del medio ambiente y del ambiente socio-económico".

En cuanto al cambio climático, durante su intervención, Petro manifestó que las acciones para combatir el daño ambiental que se está generando en el mundo deben ir más allá de las cumbres.

“Si no lo regulamos a escala mundial no podremos combatir el cambio climático, eso implica medidas más radicales que las que se están tomando en las famosas COP de Naciones Unidas. ¿Cuáles acciones pregunto yo? ¿Será ir de cumbre en cumbre o será que los alcaldes del mundo tenemos que convocar las multitudes para esta labor?”, expresó el mandatario capitalino.

Indicó que no hay patrimonio neto público en el mundo, por esta razón el dinero tiene que salir de los flujos internacionales donde una tasación puede recuperar los recursos con los que se financien las políticas de adaptación al cambio climático en todo el planeta.

“¿Cuánto vale darle vivienda segura a centenares y millones de personas que tienen que reubicarse de zonas de alto riesgo a zonas de menos riesgo? ¿Cuánto vale el agua que hay que entregarle a la población pobre donde se quedó sin agua potable? ¿Cuánto valen  las nuevas tecnologías para dejar de emitir gases efecto invernadero? Si hiciéramos la suma global encontraríamos que los presupuestos no son suficientes”, sostuvo Petro.

Resaltó que construir una política mundial de la vida implica derrotar y detener grandes poderes económicos que se oponen a esto.

“Los pueblos organizados, las multitudes que convocadas pueden constituir la construcción de un nuevo paradigma, un pensamiento y una acción que nos lleva a una sociedad más austera. Antaño nos decían que el paradigma del hombre era estar en un Ferrari y que había que andar a 100 kilómetros por hora y que la ciudad se tenía que construir alrededor de ese modelo, hoy el paradigma es que un hombre baje a comprar el pan y vaya a trabajar en bicicleta”, afirmó el burgomaestre.

El Nuevo Siglo
22/07
2 Puntos
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No dejarse arrebatar la esperanza pide Iglesia

Las palabras insistentes del papa Jorge Mario Bergoglio (Francisco), “no nos dejemos arrebatar la esperanza”, fueron recordadas ayer por la jerarquía católica de Colombia por medio del obispo castrense Fabio Suescún.

“Si nos perdemos en el pesimismo llegaremos a una calle cerrada en donde se destruirán todos nuestros sueños”, expresó Suescún en su homilía durante el Te Deum realizado en la Catedral Primada, con la asistencia del presidente Juan Manuel Santos.

El prelado afirmó que la esperanza que hoy se vislumbra en Colombia debe crecer.

Resaltó el liderazgo político que se ha mantenido en estos tiempos de “oscuridad” y enfatizó en que solo con la esperanza se logra visualizar “las verdaderas estrellas”.

Suescún finalizó diciendo que “este Te Deum es un himno en donde la sociedad colombiana, el Estado y el Gobierno elevan a Dios para manifestar un propósito nacional que nos propone la alegría de construir entre todos una buena paz”.

El mensaje coincide con lo expresado con quienes eran, al cierre de esta edición, los virtuales presidentes del Senado y la Cámara, Luis Fernando Velasco y Alfredo Deluque, respectivamente.

Mientras para Velasco “nos hemos olvidado de que la negociación del proceso de paz es entre dos: entre unos voceros que representan al Gobierno y que nos representan a los colombianos, y unos voceros de la guerrilla que representan a esa organización. Cuando una de las partes quiere imponer condiciones comienzan a fracasar los diálogos”, Deluque sostuvo que “debemos generar las condiciones para que ese acuerdo de voluntades llegue a su punto final, sin que las negociaciones se extiendan mucho en el tiempo”.

 

Un desafío

De otra parte, en un mensaje enviado a los compatriotas residentes en el exterior con ocasión de la celebración de los 205 años de la Independencia de Colombia, Santos dijo que “pese a las dificultades y tropiezos, vamos a seguir poniendo todo de nuestra parte para que ese conflicto que los ha afectado a muchos de ustedes, que incluso a varios los obligó a dejar el país, termine para siempre”.

El mandatario destacó que Colombia vive hoy tiempos de desafío y transformación, y se destaca en el panorama regional y mundial por su buen desempeño económico, la solidez de su democracia y los avances sociales.

“Si algo puede alegrarnos a todos es que en los últimos 5 años casi 4 millones y medio de colombianos hayan superado la pobreza o que 3 millones de compatriotas hayan encontrado empleo”, indicó el jefe de Estado.

El presidente Santos subrayó que como resultado de estos avances, la Unión Europea aprobó la eliminación de las visas para viajes de corta estadía de ciudadanos colombianos a los países del espacio Schengen.

En este mismo sentido, recordó que Estados Unidos ya había aumentado la duración de sus visas de 5 a 10 años, y otros países nos han eliminado también este requisito.

“¿Qué significa esto? Que para fines de año los colombianos en la mayor parte de Europa ?y en otros lugares? van a poder recibir a sus amigos y parientes sin que les exijan ese incómodo trámite para viajar”, sostuvo.

“También significa que, cada vez más, los colombianos podemos mostrar con orgullo nuestro pasaporte, y decir que somos de un país que aporta al mundo, que está lleno de talento y de gente buena”, agregó.

En su mensaje, el mandatario les deseó un Feliz Día de la Independencia a los colombianos residentes en el exterior y les dijo que “cuando piensen en su tierra, cuando añoren su comida, su música, sus costumbres, y sobre todo la familia y los amigos, recuerden que su país crece, que su país avanza y que los espera con los brazos abiertos”.

El Nuevo Siglo
21/07
12 Puntos
1

Obispos: hay que acelerar proceso de paz

“Los obispos  le expresaron al primer mandatario su compromiso con la paz.

“Los obispos  le expresaron al primer mandatario su compromiso con la paz. Sin embargo le manifestaron la necesidad que tiene el país de tener signos de que este proceso se agilice”.

Así lo dijeron los 68 obispos a través de un comunicado tras un encuentro del presidente Juan Manuel Santos ayer al concluir la Asamblea Plenaria del Episcopado en Medellín.

En el encuentro a puerta cerrada adelantado en el Seminario Redentoris Mater, estuvo presente el arzobispo titular de Victoriana, Ettore Balestrero, nuncio apostólico en Colombia, y el arzobispo de Tunja, Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Al finalizar el encuentro, el Episcopado le entregó al presidente Santos la encíclica Laudato Si del papa Jorge Mario Bergoglio (Francisco).

Por su parte, el presidente Santos agradeció el apoyo de la jerarquía católica en la búsqueda de la paz y aseguró que se están haciendo los mejores esfuerzos por llegar a un buen puerto en el proceso que se viene desarrollando en La Habana.

De otra parte, al acercarse la fecha de los próximos comicios en octubre, la Arquidiócesis de Medellín emitió un comunicado en el que recuerda la iluminación que desde la doctrina social, la jerarquía católica ha prestado en el quehacer político a los candidatos y sus electores.

En el mensaje firmado por el delegado de la oficina de comunicaciones de esa jurisdicción, padre Germán Andrés Bustamante, se advierte que cualquier sacerdote que participe en proselitismo político lo está haciendo a título personal y en contra de las directrices dadas por esta institución.

"Las consecuencias que se deriven de la indebida participación de algún sacerdote en política, serán asumidas por dicho sacerdote y la arquidiócesis de Medellín no se responsabiliza de ellas", finaliza la misiva.

El Nuevo Siglo
11/07
2 Puntos
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