{country_name} ↓ TRANS_MENU
Elije tu ubicación:
Mi portadaMi portadaMi portada

¿Qué está pasando ahora?

Entrar Entrar con Facebook
Usuario o contraseña incorrectos!
1

¿Habría ‘ley de jubileo’ aprovechando visita papal?

Es como si lo visitara un personaje internacional”. PARA ALGUNOS juristas, no debe tramitarse una ley de jubileo por la visita del papa Jorge Mario Bergoglio, porque en Colombia ya la católica no es la religión oficial. /Archivo AFP EL ARZOBISPO de Tunja, Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, precisó que el clero colombiano no está pidiendo una ley de jubileo. No se sabe todavía cuándo va a venir su santidad, pero habrá que esperar en su momento.

Ante la inminente vista a Colombia del papa Jorge Mario Bergoglio (Francisco) ya se debate si se revivirá la ‘ley de jubileo’, de reducción de penas, que ya se ha intentado tramitar sin éxito en años anteriores.

Para el arzobispo de Tunja, Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, sería de buen recibo que el Gobierno presentará ante el Congreso una ley de ese tipo, como un gesto hacia el máximo jerarca católico.

Castro explicó que “el jubileo era como un conjunto de actos de misericordia que se hacían en determinadas fechas como para establecer una situación más favorable” y dijo que eso se pasó a las visitas de los pontífices, pero no es una obligación.

“Aquí en Colombia, donde las cárceles están tan llenas, pues qué mejor que hubiese un acto de misericordia en el sentido de reducción de penas”, le manifestó el prelado a EL NUEVO SIGLO, anotando que como ven que las cárceles están superpobladas, sería un gesto muy bonito con la ocasión de la visita de papa, “pero que sea bien claro que yo no estoy pidiendo eso, no le estoy haciendo una solicitud a nadie”.

El arzobispo Castro dijo que si se quiere poner en práctica con ocasión de la visita, se tendrían que estudiar algunos de esos hechos misericordiosos que pueden ser importantes.

“Estamos en un momento donde hay mucha rigidez, por todas las cosas que están sucediendo, pero creo que si se estudia con mucha serenidad un acto de estos, ya ha acontecido en otras ocasiones”, indicó.

Castro vio factible que tramite, “pero es algo que debe partir de una consideración propia del Estado” y puntualizó que ese tema no ha sido consultado con la conferencia y además porque se está apenas en los comienzos de la visita papal. En mayo se empezará a hablar del asunto con todos los obispos de Colombia y todos esos detalles serán tomados en consideración, agregando que “tenemos que hablar con el presidente o con la persona que designe para trabajar en equipo”.

Uno de los senadores que más conoce el tema y que acompañó con su bancada una iniciativa presentada por el senador Juan Manuel Corzo, es el senador Roberto Gerlein, del Partido Conservador, quien no descarto que el presidente pueda presentar una ley de jubileo con motivo de la visita papal.

“Aquí no le ponen mucha atención a lo que disponga la ley, pero lo tradicional es acoger con entusiasmo una visita papal. Y dentro de ese esquema hay que recoger algo que le sirva a los marginados de la sociedad, para decirles que la sociedad no los olvida”, expresó Gerlein.

El senador Gerlein aclaró que el propósito sería poder decirle que la visita llena de alegría a todos los colombianos y que una propuesta de ese tipo se tendría “que presentar alrededor del 20 de julio o en agosto, en una de estas fechas clásicas en la historia política de Colombia”. Gerlein recordó que la última ley de jubileo que se presentó fue con motivo del milenio: “El Vaticano envío un texto a todas las naciones latinoamericanas solicitando que se otorgara una rebaja de penas, con motivo del nuevo siglo y el nuevo milenio”.

Observó que legislador conservador que ese era un hito en la historia de la humanidad, “pero nosotros los colombianos no fuimos capaces de aprobar la ley que el Vaticano había sugerido. Brasil y México aprobaron una ley incrementando la propuesta, en cuanto a la disminución de las penas a los reclusos”.

El legislador dijo que lo que se espera es que la visita del papa Bergoglio sirva para que los excluidos de la sociedad se vean premiados en algo.  Aclaro que el proyecto presentado por el conservatismo está por ahí en el Senado, perdida en un orden del día que nunca se cumple, “aunque nunca se acaba”.

El congresista informó que aunque podría ser la oportunidad para impulsarla, lo que tiene entendido es que el Gobierno es el que debe que presentar la iniciativa.

El presidente del Senado, José David Name, del Partido Social de Unidad Nacional (La U), recalcó que antes de tomar una determinación como esa, hay que darle el tiempo suficiente y no caer en temas coyunturales, “pienso que el papa viene cuando el proceso de paz se firme. Antes no llega”.

Para el exministro de justicia, Alfonso Gómez, es prematuro pensar en ello, pero manifestó que está el antecedente de la visita del papa Giovanni Montini (Pablo VI) y que en esa época se dio una rebaja general, de casi la quinta parte para las personas procesadas o condenadas.

“Yo pensaría que la filosofía de esa ley ha ido perdiendo la importancia, dado que ahora hay toda una serie de mecanismos alternativos que por caminos diferentes conducen a lo mismo, que son rebajas o reducción de penas, pero por motivos particulares como colaboración con la justicia, como la actitud de cumplimiento de las penas”, explicó Gómez, señalando que lo que se podría pensar es que la sociedad colombiana hoy no aceptaría una reducción de pena generalizada independientemente de la naturaleza de los delitos cometidos.

“Veo que es muy prematuro. No se sabe todavía cuándo va a venir su santidad, pero habrá que esperar en su momento. Pienso que las condiciones que se dieron en otra época, hoy no se darían”, declaró.

Entre tanto Juan Carlos Esguerra no ve pertinente que el Gobierno piense en esa alternativa. “No tiene que hacerlo. No necesariamente va de la mano lo uno con lo otro”, precisó, añadiendo que cuando se estaba desarrollando la Constituyente se pretendió presentar dicha ley.

Son dos cosas distintas en aplicación del mismo principio, “en que una cosa es lo del César y otra las cosas de Dios”.  

El también exministro Carlos Medellín explicó que “la ley de jubileo se convirtió en una tradición muy fuerte cuando Colombia tenía le religión católica como religión oficial, es decir antes de la constitución del 91”.

Sostuvo que al tener el Estado colombiano una religión oficial la ley tenía una justificación, “teniendo en cuenta que el papa es el jefe de la Iglesia Católica”, pero que “hoy con la Constitución del 91 no hay religión oficial, entonces no hay ninguna justificación para presentar esa ley de jubileo con la visita del papa, porque no hay religión oficial”.

Medellín dijo que aunque el Gobierno la puede presentar, no lo puede hacer con el argumento de que viene el papa Francisco, ya que sería un argumento de carácter religioso, y en Colombia no hay religión oficial.

El exministro Parmenio Cuéllar afirmó que esa no es ninguna obligación, pero suele presentarse. “Ya, a estas alturas, eso ya no debe ser así, sino que la rebaja de penas se hace o no se hace de acuerdo a las conveniencias y necesidades carcelarias”.

Cuéllar dijo que esa era una tradición que antes existía que se hacía como una manera de expresar alegría por la llegada del Santo Padre, “por eso se llamaba jubilo, eso era en época anterior”.

El jurista Juan Manuel Charry se preguntó “¿qué hace un estado laico ante la visita de un líder religioso?”, recordando que el Estado colombiano no es católico y tiene que tratar por igualdad de condiciones a todas las religiones: “El Estado tiene que ser neutral. Es como si lo visitara un personaje internacional”.

 

PARA ALGUNOS juristas, no debe tramitarse una ley de jubileo por la visita del papa Jorge Mario Bergoglio, porque en Colombia ya la católica no es la religión oficial. /Archivo AFP

 

LA DECISIÓN de rebajar penas correspondería a consideraciones de carácter humanitario, como es el hacinamiento carcelario. /Archivo AFP

 

EL ARZOBISPO de Tunja, Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, precisó que el clero colombiano no está pidiendo una ley de jubileo. /Archivo Juan Sebastián Cuéllar ? ENS

El Nuevo Siglo
13/04
17 Puntos
1

Una “bendición” al proceso de paz

Incluso, a mediados de septiembre se reunió con un grupo de víctimas en la Santa Sede. En Colombia, la polarización frente al proceso es un hecho y sus principales críticos, como el procurador Alejandro Ordóñez y el expresidente Uribe, reclaman que el proceso se haga sin impunidad y que se repare a las víctimas. Hay que arriesgarse a cimentar la paz desde las víctimas, con un compromiso permanente para que se restaure su dignidad, se reconozca su dolor y se repare el daño sufrido.

Aunque aún no hay certeza sobre la fecha en que vendrá a Colombia, es un hecho que el papa Francisco, máximo jerarca de la Iglesia católica, será el tercer papa que visita el país, un anuncio que tiene como telón de fondo la negociación de paz que adelanta el gobierno del presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las Farc en La Habana (Cuba), proceso sobre el cual el sumo pontífice ya había hecho votos para que culmine con éxito.

El anuncio lo confirmó el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis Augusto Castro, con la lectura de una carta firmada por el cardenal Pietro Parclin, secretario de Estado del papa, para quien la prioridad es el proceso de paz. “Es bien consciente de la importancia crucial del momento presente en el que, con esfuerzo renovado y movidos por la esperanza, están buscando construir una sociedad más justa y fraterna: una sociedad en paz”, señala la misiva.

La carta agrega que “la construcción de la paz es un proceso complejo que no se agota en espacios o en planes de corta duración. Hay que arriesgarse a cimentar la paz desde las víctimas, con un compromiso permanente para que se restaure su dignidad, se reconozca su dolor y se repare el daño sufrido. El papa manifiesta gran afecto, cercanía y solidaridad a quienes han padecido las consecuencias del conflicto armado”.

Aunque en la Constitución de 1991 Colombia se declaró un país laico, en las diferentes órbitas de la sociedad es evidente el peso de la Iglesia católica y por estos días de Semana Santa el anuncio de la visita del papa Francisco ha sido bien recibido, en especial por el presidente Juan Manuel Santos, quien en su cuenta en Twitter publicó: “Celebramos anuncio visita de Santo Padre @Pontifex_es. Lo recibiremos con brazos y corazón abiertos, como mensajero de paz y reconciliación” y agregó que “Carta del Santo Padre @Pontifex_es a los colombianos es gran estímulo para que todos sigamos trabajando por la paz”.

La visita del papa Francisco se convierte en otro respaldo importante de la comunidad internacional al proceso de paz y fue gestionada directamente por el presidente Santos a mediados de mayo, cuando asistió a la ceremonia de beatificación de la madre Laura Montoya y tuvo un encuentro en la biblioteca privada del papa y otro con el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone.

La confirmación de la visita también contó con la gestión de los obispos del país, el Consejo Episcopal Latinoamericano y la representación diplomática de Colombia en Ciudad del Vaticano. Además estuvo la silenciosa gestión de monseñor Juan Vicente Córdoba, quien, al igual que el papa, forma parte de la Compañía de Jesús y lo había acompañado en visitas que había realizado a Bogotá cuando no era papa y ostentaba los títulos de monseñor Jorge Mario Bergoglio y cardenal de Argentina.

Uno de los temas sobre los cuales ha hecho referencia el papa Francisco al observar la negociación de paz con las Farc es la reparación de las víctimas del conflicto. Incluso, a mediados de septiembre se reunió con un grupo de víctimas en la Santa Sede. Por eso, a juicio del nuncio apostólico en Colombia, Ettore Balestrero, “el papa no es indiferente ante el destino del pueblo colombiano, frente al sufrimiento de tantas personas que son víctimas del conflicto y la violencia en todas sus manifestaciones”, como señaló en declaraciones al periódico El Tiempo.

Balestrero dejó claro que al papa Francisco no le interesa entrar en asuntos de carácter técnico o político. Sin embargo, en Colombia, donde hay posiciones antagónicas sobre la forma de conducir el proceso de paz, uno de los críticos más visibles, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, aprovechó el anuncio de la visita para manifestar que “con papa Francisco en visita pastoral a Colombia, no política. Mensajero de paz sin impunidad”.

Así, mientras el presidente Santos obtiene otro importante respaldo internacional al proceso de paz, el cual se suma, entre otros, al del exsecretario general de ONU Kofi Annan, el ex primer ministro británico Tony Blair, el del gobierno de Estados Unidos, ratificado con el nombramiento del diplomático Bernard Aronson como delegado para el proceso de paz, al de los países garantes y facilitadores Noruega, Cuba y Venezuela, y el abierto respaldo que ha recibido de la Unión Europea. En Colombia, la polarización frente al proceso es un hecho y sus principales críticos, como el procurador Alejandro Ordóñez y el expresidente Uribe, reclaman que el proceso se haga sin impunidad y que se repare a las víctimas.

El Espectador
04/04
10 Puntos
Anuncio
Anuncio
Anuncio